Antes de nada, vayan por delante mis disculpas por no poder actualizar ayer, pero es que no tuve ni diez minutos de relax para ponerme delante del ordenador y plasmar lo que ahora tecleo. Dicho esto, retomo el diálogo de antesdeayer acerca de los criterios y la compartición de pareceres musicales.

Básicamente porque el tal Wao me tiraría a la cabeza toda la discografía de Led Zeppelin. El caso es que se me ha metido en la cabeza la jodida cancioncita esta. Claro, es el resultado de una ecuación muy simple y que, sin embargo, a mí no me parece especialmente acertada comercialmente hablando.

Cogemos a una niña que ni fú ni fá (la tal Conchita). Canijita, con cara de adolescente, sin un físico llamativo.
Vemos que su voz no es especialmente melodiosa…
Le ponemos una guitarra cual cantautora rebeldilla aunque sus vestimentas no apunten a tal idealismo.

Y le buscamos una colaboración con Antonio Vega… y de paso, bombardeamos las radiofórmulas. Conclusión de todo esto: que me afecta y lo pongo un blog musical bastante alejado de este paradigma en el que nos encontramos.

Vivir para ver, queridos fieles. Pero ya os lo avisamos en los inicios… aquí puede haber absolutamente de todo.

Conchita - Nada Más

Nunca se me dió demasiado bien poner las cartas sobre la mesa. Nunca se me dió demasiado bién. Y ahora nos volvemos a encontrar y me prenguntasque tal me va.

ESTRIBILLO
Quisiera ser capaz de decirte la verdad, decirte que me va realmente mal. No te logré olvidar, ni lo intenté quizás. Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar, decirte que nadies me volvió a besar. No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.

Y en lugar de eso sonrío y tiemblo, y te cuento que ya acabé la facultad, me puse a trabajar y me volví a enamorar. Y en lugar de eso sonrío y pienso por qué no seré capaz de decir la verdad. Te pierdo una vez más.

ESTRIBILLO

Y ahora me quedan dos opciones: quedarme quieta o echar a correr. Y me pongo a correr, ya que puedo perder, veras es que no me va demasiado bién. No te logré olvidar, ni lo intenté quizás.

Y me pongo a correr ya que puedo perder, veras es que nadie me volvió a besar. No te logré olvidar ni lo intenté quizás.

Y ahora ya te toca a ti acabar con esta historia, y ahora ya te toca a ti decir las cosas. Pon un punto y final o besame sin más.

Y ahora ya te toca a ti, no vale callar, esta vez no volveré a perderte una vez más. No me voy a marchar sin saber el final.

Nunca se me dió demasiado bién poner las cartas sobre la mesa, nunca se me dió demasiado bién. Y aho9ra nos volvemos a encontrar y me preguntas que qué tal me va. Y yo ya no sé, ya no sé ni que contestar.