Hace unos días tenías que haber cumplido 23 años, pero resulta que hace más de tres meses que te marchaste. Ya fuiste protagonista involuntario de este blog. Y bien sabe El de Arriba que nunca, nunca, nunca, hubiera querido escribir aquí sobre ti. Pero es que marcaste mucho. ¿Cómo no lo iba a hacer? ¿Cómo no lo ibas a hacer?

Por culpa de este jodido y a la vez bendito trabajo, no paro de ver fotos y videos tuyos que nunca antes había encontrado. Y poco a poco, con paciencia y dedicación los voy recopilando para contarle algún día a mis hijos que te conocí. Para enseñarles esa camiseta tuya que nunca me firmaste porque no ibas a ser nada (qué excusa con más arte, cómo me engañaste!). Para que ellos, los míos, se puedan hacer una mínima idea de lo que fuiste.

Hoy te escribo por que me he encontrado con un nuevo fotomontaje y me ha hecho darme cuenta de que me cuesta mucho olvidarte. Porque cada mañana me imagino que te voy a ver bromeando. Porque echo de menos que me pidas que te arregle lo del abono de tu padre. Porque me habría encantado darte una paliza al tenis en el avión… Porque veo tu imagen cada día, y me doy cuenta de lo que la gente se ha perdido.

En fin… que por aquí te vamos a seguir echando de menos. Y que sepas que no hay ni un día, ni uno solo, en que no vea o haga algo que provoque que me acuerde de ti. Cuídate, allá donde estés, ¿vale?

Mecano - Me cuesta tanto olvidarte

Entre el cielo y suelo hay algo
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar
y ese algo que soy yo mismo
es un cuadro de bifrontismo que
solo da una faz
la cara vista es un anuncio de Signal
la cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto
olvidar quince mil encantos
es mucha sensatez
y no se si sere sensato
lo que se es que me cuesta un rato
hacer cosas sin querer
y aunque fui yo quien decidio que ya no mas
y no me canse de jurarte que no habra
segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto …