Solía escuchar esta canción de madrugada. En aquellas noches de aquel verano, aquellas en las que fuiste tanto para mí. Aquellas largas horas conociéndote y soñándote son la memoria que me queda al escuchar el susurro en la voz de Beth Gibbons. Música que ahora, con la sabiduría que dan los años, me confirma que nos encandilamos de la imagen que creamos en base a una persona afín… y no de esa persona en sí. Nuestra capacidad de ensoñación va más allá y queda prendada de las ilusiones que generamos en torno a ella… sin saber si ella será capaz de cumplirlas.

Quizás nos pasó eso a los dos. Pero ahora, tanto tiempo después, me doy cuenta de las banalidades que nos imaginamos. De lo absurdos que fuimos. De cómo nos engañamos el uno al otro. Porque aquello no fue más que una farsa mutua autocomplacida sin sentido. Un divertimento para ti y para mí que ahora cierro con esta canción en esta epístola anónima que nunca llegará a tus manos.

Desde aquel instante en el que nuestras vidas se cruzaron, justo desde aquel ansiado momento, tomaron senderos radicalmente opuestos. Sólo fueron unas horas, ansiadas, pretenciosas y por momentos, mezquinas. Mezcla de alcohol y precipitación que no nos llevó a ninguna parte.

Si aquello acaso nos llevó a algún lugar, desde luego el uno es la antípoda del otro.

Y ahora, mientras pensaba qué contar, me he reecontrado contigo. Culpa de esos recuerdos que deja la música, principio y objetivo de este blog a fin de cuentas. Es curioso cómo se pueden rememorar tantas sensaciones con una sola canción. Y, parajodas de la vida, estas Carreteras de Portishead me demuestran que los años nos cambiaron. que nos hicieron tomar rumbos muy distintos. Y que ahora, después de tanto tiempo, ni el uno ni el otro sabemos de nuestras vidas. Y lo más gracioso… no tenemos necesidad de ello. Fuimos, a la postre, un caso puntual, una anécdota en el currículum. Una historia que contar. ¡Qué hipocresía!

Sé que nunca leerás esto. Han pasado muchos, muchos años de aquello. Pero creo que al final, es de justicia que, con estas líneas, cierre aquel absurdo capítulo.

Portishead - Glory Times

Ohh, can’t anybody see
We’ve got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong

Storm.. in the morning light
I feel
No more can I say
Frozen to myself

I got nobody on my side
And surely that ain’t right
And surely that ain’t right

Ohh, can’t anybody see
We’ve got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong

[INSTRUMENTAL]

How can it feel, this wrong
This moment
How can it feel, this wrong

Ohh, can’t anybody see
We’ve got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong