Yo, como Shuarma y los suyos, no sabía que tal día como hoy hace 7 años iba a conocer a la mujer de mi vida. Bueno, eso de conocer es un decir. La conocía de un poquito antes, pero en aquella lluviosa noche empezó todo. Dio comienzo el proyecto más ambicioso de todos en los que me he embarcado. Y los que me conoceis podeis dar fe de que han sido unos cuantos.

Para los descontextualizados, tendré que decirles que tal día como hoy, mi chica y yo celebramos siete años de amor. 2.557 días (bisiestos incluídos) de relación que empiezan a alcanzar cotas inimaginables hace años, cuando éste que escribe era un auténtico bala perdida. Ahora ya tenemos piso (con su correspondiente hipoteca), tenemos tele, muebles encargados y hasta gata, la pequeña Sophie.

Y si Dios quiere, serán muchos más. Y compartiremos los momentos más importantes de lo que nos queda por vivir. Los buenos, y los menos buenos. Y ella me seguirá diciendo que pasa de jugar conmigo al Trivial. Y yo me negaré a ver Sissí. Y ella se quedará dormida en el sofá ponga la película que ponga siempre y cuando sea más tarde de las 11. Y yo estaré conectado a Internet desde el portátil, desde la PS3, desde la Xbox360, desde la Wii, desde el PocketPC y desde la PSP para montar una red cuyo objetivo sea dominar el mundo. Y ella me querrá echar de tantos trastos que voy a meter en casa. Y yo le diré qué cómo puede tener tanta ropa. en el armario Y al final, despúes de todo, no somos tan distintos (guiño a Héroes). Y como no lo somos, pese a nuestras enormes diferencias, pues nos terminamos riendo.

Son cosas de la vida, son las cosas del querer, que decía la coplilla. Cosas, miradas, situaciones y circunstancias compartidas que sin saber porqué, se originan y quedan dilatadas a lo largo del tiempo. Como este tema de Elefantes, que sin saber muy bien por qué, nos gusta cantar en el karaoke de vez en cuando. Frikadillas del amor, diría yo.

Va por ti. Por ti y por tu bendita paciencia para soportarme a mí y a mis circunstancias durante estos siete años.

Elefantes - Yo no lo sab�a

Que yo no lo sabía,
quién me lo iba a decir,
que solo con tu sonreír
inundarías todo mi ser de alegría.
Y yo no lo sabía,
que me podía encontrar
algo tan dulce como tú.
Eres lo más bonito que he visto en mi vida.
Y yo no lo sabía,
y si me vuelvo loco es al sentir
que hay tantas cosas que vivir,
y yo sin ti no lo sabia.
Por la calle no hago mas que sonreír.
Y es que todo el tiempo estoy pensando en ti.
¿que le voy a hacer?
Es curioso como hay días en los que
todo es magia, todo es arte y ya lo ves,
no puedo callar,
ni dejar de ser el loco que esta
rendido aquí a tus pies.
Y yo no lo sabía….
Aunque hable la gente solo oigo tu voz.
Completamente borracho por tu amor,
¡Que pesado estoy!
Pero es que tampoco me quiero callar.
Mas bien al contrario, yo quiero gritar
que soy muy feliz si estas junto a mi.
Te quiero a morir. Estoy loco por ti.