Hoy, queridos amigos, un poco de música italiana. Uno de los cantautores más feos y peculiares de la historia, pero que consiguió triunfar en España a finales de los 80, en tiempos de Nana Mouskouri (una señora con gafas muy grandes de pasta, como Boyer, y pelo muy lacio).

Pues llegó este tipo, Franco Battiato, y tradujo varias canciones al castellano para triunfar en nuestro mercado. Era un tipo narigón, con una curiosa gabardina y unas gafas también terriblemente grandes. Pero mira tú por donde, a mí la cancioncilla me gustaba y hoy me he acordado de ella.

De ella y de la parodia que Martes y 13 hicieron aquel fin de año, en el que Franco Battiato se transformó en Franco Nappiato. Impagable.

Vodpod videos no longer available.

Yo quiero verte danzar como los zíngaros del desierto
con candelabros encima,
o como los balineses en días de fiesta.
Yo quiero verte danzar como derviches tourneurs que giran
sobre la espina dorsal al son de los cascabeles del kathakali.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza, danza.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza.
Y la Radio Tirana transmite música balcánica
mientras bailarines búlgaros,
descalzos sobre braseros ardientes.
En Irlanda del Norte, en verbenas de verano,
la gente anciana que baila a ritmo de siete octavas.

Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza, danza.
Y gira todo en torno a la estancia mientras se danza.
En el ritmo obsesivo la clave de ritos tribales,
reinos de hechizos y de los músicos gitanos rebeldes.
En la baja Padana en verbenas de verano,
la gente anciana que baila, viejos valses vieneses.