Me sigo sintiendo universitario. Es curioso, pero lo sigo sintiendo así.

Todos mis bártulos, todo lo que uso para trabajar, cabe en una mochila. Y cada día, para llegar al trabajo, atravieso el pasillo central del Rectorado para acortar camino. Es curioso.

Y mientras paso por la facultad, nadie me mira raro. Joven, despeinado, barba de tres días y en vaqueros con sandalias o zapatillas… Podría ser uno más.

Y gracias a eso, cuando hoy cumplía con mi rito diario atravesando las luces y sombras de la Antigua Fábrica de Tabacos (en Carmen podeis ver algunos planos preciosos del edificio) he descubierto una curiosa exposición sobre la música prohibida durante el nazismo.

Vale, reconozco que estoy últimamente de un infantilón insoportable. Pero viendo el cartel de la exposición me he dicho… ¿de qué narices me suena a mí esto? (Contextualizo: soy un fanático del cine bélico basado en la II Guerra Mundial). Hasta que mi odiosa manía de relacionar el día a día con canciones y películas me llevó a expresar en voz alta un EUREKA! similar a los de Wickie el Vikingo.

Había visto ese cartel en una de mis películas fetiche. Rebeldes del Swing -más info en castellano en Wikipedia-. Curiosamente, producida por uno de los estudios de Disney… Ahí está, pasamos de Mowgli y Baloo al nazismo. Con dos cojones.

Eran años de instituto… y tocaba ética. Tuve que soportar a una insoportable cuyo nombre recuerdo perfectamente: Reposo Rastrojo. Su mera pronunciación produce arcadas, aunque a estas alturas de la vida creo que disfrutaría tomándome unas cañas con ella, por su peculiar filosofía.

El caso es que ella nos puso esta película en clase y me enamoré de la historia (con un jovencísimo Christian Bale, por cierto). Obviamente, vayamos cerrando el círculo, la película trata sobre la censura musical durante el mandato de Hitler y sus consecuencias sociales. Un filme lleno de buen swing y moralejas de las que calan en el público adolescente.

Hoy me he acordado de ese cartel y de la película. Y me atrevo a recomendaros un visionado agradable y un poquito de swing, que mola de buena mañana.

BSo de Rebeldes del Swing