Medianoche. La hora bruja. Tiempo para meigas y fantasmas. Espíritus del pasado que se reúnen en torno a la música para hacer vibrar al mundo. Para deshacerlo en un retorno ansiado. Añorado. Soñado.

La gira del milenio ha comenzado. Los héroes vuelven a sonar. Guatemala ha claudicado ante Bunbury, Andreu, Cardiel y los Hermanos Valdivia.

El héroe de leyenda, aquel que pertenece al sueño de un destino, se ha convertido en mito cuando las guitarras, cuando sus notas, han vuelto a sonar.

Ya no es tiempo de ensayos. Ya no hay probaturas ni experimentos. No queda sitio para los rumores ni las especulaciones.

Sus voces nos harán callar a todos. A mí ya me han puesto los pelos de punta…

Este vídeo, grabado por Pedro Ferrer (encargado del blog especial que el Heraldo de Aragón ha puesto en la red con motivo de la nueva Gira de Héroes del Silencio) es el testimonio de que el espectáculo, más de 10 años después, continúa.

Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas
cuando aun te espero llegar

En un ataúd guardo tu tacto y una corona
con tu pelo enmarañado
queriendo encontrar un arcoiris infinito

Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan
la catedral es tu cuerpo

Eras verano y mil tormentas
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintar del mismo color

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas
la chispa adecuada

El fuego que era a veces propio
la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando por la espina dorsal

Ya somos más viejos y sinceros y que más da
si miramos la laguna como llaman a la eternidad
de la ausencia

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada

No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada