Por primera vez en dos meses, no actualizamos hasta pasadas las 3 de la tarde. En primer lugar, os pido perdón, y en segundo lugar, os doy una explicación, porque una explicación os debo, y esa explicación os la voy a dar.

Resulta queridos míos, que hoy a primera hora de la mañana he ido a abrir una cuenta bancaria conjunta con la Melomaníaca consorte y claro, ya hemos estado viendo la tasación del piso, hemos ido a ver la obra (ya terminada, hasta los jubilados se han ido) y me he acordado de este magnífico tema que podría haberse encajado en la categoría de Malezas del mundo, pero que dado el contexto del tema, asciende a Canción del día con honores.

Ale, ya pueden comentar acerca de la emancipación de un servidor y esas cosas.

Toni A. Mart�nez

Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
Es sencillo de limpiar y en muebles me ahorro un huevo.
Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
Es muy fácil encontrar lo que se te cae por el suelo.

Vivo en un piso que es más pequeño, que el recibidor de Zapatero.
Duermo en un saco de montañero que extiendo encima del fregadero.
El vater es la silla del ordenador, y uso el microondas como cajón.
No cabe un colchón y si viene mi chica hay que salir al rellano para hacer el amor.

Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
Para qué queremos más si pasas el tiempo durmiendo.
Si aprietas bien la ropa y tiras el lavavajillas.
Habrá sitio para todo y aún te sobra pa una silla.

Para pagarlo, ningún problema, para eso están las hipotecas.
Ay mi mamuchi lo que le espera, me emanciparé a los cuarenta.
Antes con el gordo tenías pá una mansión, y ahora no te da ni para el balcón.
Curro como un mandril.
Y qué dirán mis hijos cuando vean que en herencia les dejo un cuchitril.

Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
No debe estar nada mal si tanto gusta en el congreso.
Si quiero diversión montaré fiestas en mi zulo.
En las que vendrán coleguis que tendrán que entrar por turnos.

Cuando me case y tenga familia tendrá que vivir en la cocina
Y como me salga un crío obeso deberá dormir pegado al techo

Yeh, tíos, ¿Qué hacéis con vuestras sentadas? ¡Si el gobierno pasa de firmas y de manifestaciones! ¿Qué no veis que siguen cobrando igual? Haced como yo, nenes. Resignaos, y pedid al Señor que provea porque nadie más lo va a hacer, chavales.

Los multipropietarios se rien de mí y yo como plebeyo debo sufrir.
Ves las inmobiliarias que especulan con el precio y nosotros como idiotas les decimos que sí.

Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
Así caben más vecinos por cada hectárea de suelo.
Te enteras de los cotilleos del que vive al lado
Y a las seis de la mañana al del quinto dando saltos.

Me muero por vivir en un piso de treinta metros.
Y dejarme los ahorros en un calabozo de esos.
Aunque pase media vida dando la mitad del sueldo.
Me tendré que conformar pues no queda otro remedio.