Permitidme que tire de refranero y sabiduría popular. Permitidme que os recuerde, que cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.

¡¡Cuánta razón!! Últimamente Dios ha metido la pata, aunque estoy seguro de que habrá sido algún becario despistadillo en sus labores celestiales. Pero no me refiero a ese Dios. Me refiero a otros dioses, con minúscula, ensimismados, borrachos de poder desde su tribuna o su colina.

Últimamente, dios, con minúscula, uno de estos Narcisos empeñados en descubrir América sin saber que un tal Colón pasó por allí, ha trastocado una de mis apuestas más ilusionantes.

Y se va.

Se pierde.

Se acabó.

Pero bueno, con esa puerta que se cierra, y gracias a muy buenos amigos, se está abriendo una ventanita. Minúscula, casi inapreciable en el horizonte de la rentabilidad, pero ilusionante como la primera vez. Y… ¿quien sabe? Quizás esa ventana termine convirtiéndose en un portalón que suponga un nuevo avance en mi carrera… o lo que sea esto que hago.

En fin, que con todo esto, me planto ante el ejercicio diario de plasmar pensamientos e inquietudes, y vuelvo a romper el calendario (perdona Wao) para poner la canción que no toca. Y me acuerdo de Tontxu, y de su Corazón de mudanza. Quizá, sea una imagen cercana a la de mi cabeza y mis ideas, también de mudanza… gracias a (¿por culpa de?) dios (con minúscula).

Tontxu - Corazón de mudanza

Esta casa sabe demasiado
sus paredes escucharon tanto
que han salido grietas
en el corazón de ambos
y han perdido ya su brillo los armarios,
y las luces del salón ya se apagaron.
Esta nuestra casa se ha cansado
de peleas, gritos y portazos,
de esconder tras sus cortinas tanto desencanto
provocado por el paso de los años
Y ha empezado tanto amor a hacernos daño.

Cajas de cartón
amontonadas en la entrada
“¿Esto de quién es?”
“si no te importa me lo quedaré”
“te noto al hablar
una forzada naturalidad”
me puedo reír
y a solas llorar

Corazón de mudanza
tengo el corazón de mudanza
corazón de mudanza

Esta nueva casa es más pequeña
me acostumbraré a vivir en ella
por las noches estaré pendiente de la puerta
esperando como siempre a que tu vuelvas
con tu ausencia dormiré cuando amanezca.

Cajas de cartón
amontonadas en la entrada
“¿Esto de quién es?”
“si no te importa me lo quedaré”
“te noto al hablar
una forzada naturalidad”
me puedo reír
y a solas llorar

Corazón de mudanza
tengo el corazón de mudanza
corazón de mudanza

Cajas de cartón
amontonadas en la entrada
“¿Esto de quién es?”
“si no te importa me lo quedaré”
“te noto al hablar
una forzada naturalidad”
me puedo reír
y a solas llorar

Corazón de mudanza
tengo el corazón de mudanza
corazón de mudanza